Desde el lunes comenzará a sentirse el aumento de las tarifas del transporte público en al menos 47 rutas del país, en una medida que vuelve a cargar sobre los usuarios y que llega en medio de cuestionamientos a una gestión que, según el propio sector, anunció subsidios que no se reflejaron en los choferes.
La disposición será aplicada por empresas afiliadas a la Central Nacional de Trabajadores del Transporte (CNTT), que la atribuye al alza sostenida de los costos operativos y a la falta de acceso a ayudas estatales. Su presidente, Juan Marte, explicó que el reajuste oscilará entre RD$5 y RD$25, de acuerdo con la modalidad del servicio y la distancia recorrida, y alcanzará rutas del Cibao, el Gran Santo Domingo, la región Este y otras provincias.
Marte afirmó que numerosos operadores ya habían incrementado sus tarifas en los últimos meses y que las empresas que todavía conservaban los precios anteriores formalizarán ahora el ajuste. Añadió que el sector acumula más de nueve meses absorbiendo el aumento de los costos de operación, mientras los subsidios anunciados por el Gobierno no han llegado a los choferes, una situación que vuelve a poner bajo escrutinio la efectividad de esa política.
El dirigente indicó además que la rentabilidad de los operadores se ha visto reducida por el encarecimiento de combustibles, lubricantes, neumáticos, repuestos y otros insumos. También cuestionó la política oficial de precios de los combustibles al sostener que, pese a la baja del petróleo en el mercado internacional tras las tensiones entre Estados Unidos e Irán, en República Dominicana no se produjo una reducción proporcional.
La decisión generó rechazo incluso dentro del propio sector. La Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (Fettranreno) se opuso al aumento al advertir que la medida golpeará todavía más el poder adquisitivo de los pasajeros. Con el reajuste ya anunciado, la presión vuelve a trasladarse a los ciudadanos y deja abierta una alerta sobre la capacidad de respuesta de las autoridades ante un servicio esencial cada vez más costoso.
