El fallecimiento de Ronal Amaury Feliz, registrado este sábado luego de un accidente de tránsito en la avenida Anacaona, casi esquina Luperón, dejó también una denuncia que centra la atención en la rendición de cuentas: según su padrastro, Juan Lachapel, el conductor de la yipeta implicada en el primer impacto abandonó el lugar y ahora los familiares reclaman que las autoridades lo investiguen y determinen responsabilidades.
Según el testimonio ofrecido por Lachapel, el hecho se produjo cerca de las 8:30 de la mañana, cuando una yipeta frenó de forma repentina y luego golpeó la motocicleta en la que viajaban Feliz y su esposa. A consecuencia del choque, el joven salió proyectado hacia la vía contraria, donde fue impactado por otro vehículo conducido por una mujer, y sufrió varios golpes en la cabeza. Su esposa quedó herida y permanece ingresada en un centro médico.
Feliz fue llevado por una unidad del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 9-1-1 al Hospital Marcelino Vélez Santana, en Herrera, donde, de acuerdo con sus parientes, los médicos confirmaron que llegó sin vida. El caso vuelve a colocar en primer plano la necesidad de fiscalización y de respuestas verificables de las autoridades ante un episodio de alto costo humano, en medio de reclamos ciudadanos por vigilancia efectiva y por evitar zonas grises sobre lo ocurrido.
