Las entregas por separado de Oscar Alberto de los Santos, alias “La Rabia”, y Frankelys Javier Capellán reactivaron la atención sobre el ataque a tiros ocurrido en Boca Chica, donde murieron dos personas y otras cinco quedaron heridas, un hecho que sigue bajo escrutinio por la respuesta de las autoridades.
De los Santos acudió al mediodía a la Dirección Central de Comunicaciones Estratégicas de la Policía Nacional, acompañado por dos comunicadores y su representante legal. Una hora más tarde, Capellán hizo lo propio ante la Defensoría del Pueblo, en el Distrito Nacional, junto a familiares. En ambos casos, agentes de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) tomaron control del proceso y los trasladaron para los fines legales correspondientes.
El vocero policial, coronel Diego Pesqueira, estuvo en las dos entregas y afirmó que se respetaron los derechos fundamentales y el debido proceso. Más allá del trámite, el caso mantiene la presión sobre la investigación de un hecho que terminó con dos fallecidos y cinco heridos, en un contexto en el que la seguridad continúa como prioridad ciudadana y objeto de fiscalización pública.
