La protesta de residentes de Villa San Isidro, en Santo Domingo Este, volvió a colocar bajo escrutinio la respuesta oficial ante fallas recurrentes en servicios esenciales. Los moradores salieron este sábado a las calles y quemaron desechos para reclamar por los prolongados apagones, la falta de agua potable y la ausencia de recogida de basura en el residencial.
Según denunciaron, llevaban más de 12 horas sin servicio eléctrico pese a que aseguran pagar regularmente por el suministro. A esa situación sumaron la interrupción del agua potable y la acumulación de residuos, problemas que, afirmaron, afectan de manera recurrente las condiciones del sector y agravan el costo cotidiano de vivir en la zona. La manifestación buscó llamar la atención de las autoridades correspondientes y exigir una respuesta frente a deficiencias que los residentes describen como persistentes.
El reclamo reabre el contraste entre la gestión de los servicios básicos y la realidad que enfrentan comunidades que dicen estar cansadas de esperar soluciones.
