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33,206 placas estatales bajo lupa tras choque que expuso fallas de control

septiembre 20, 2026 · Redactor
33,206 placas estatales bajo lupa tras choque que expuso fallas de control
Foto: listindiario.com

El caso de un vehículo con placa oficial involucrado en un accidente reabre preguntas sobre supervisión; uso de exoneraciones y rendición de cuentas en el manejo de bienes públicos.

Un accidente ocurrido en la avenida Leopoldo Navarro, en la esquina con César Nicolás Penson, volvió a colocar bajo escrutinio el control sobre las 33,206 placas asignadas a instituciones públicas que registra la Dirección General de Impuestos Internos (DGII). El hecho salió a la luz luego de que una denunciante identificada como Lucía, nombre ficticio a petición suya, reportara que el vehículo que la impactó por detrás llevaba una placa estatal que, según los registros que consultó, no correspondía al automóvil involucrado.

El choque se produjo la tarde del Domingo de Resurrección, cuando un Mini Cooper a alta velocidad embistió el sedán en el que Lucía viajaba junto a su hijo. La conductora del otro vehículo, de 23 años, estaba alcoholizada, no tenía la documentación exigida por la ley y presentaba licencia de conducir y seguro vencidos, de acuerdo con lo observado por un agente de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) que acudió a la escena. En medio del incidente, también insistía en que su hermano era militar y pedía que el reporte se hiciera al día siguiente. Más allá del accidente, el caso abre un flanco institucional sobre la vigilancia de placas oficiales y el uso de vehículos vinculados a exoneraciones, un tema que toca a Hacienda y a los organismos de control por su impacto en la transparencia y en la confianza pública.

Cuando una placa asignada a una institución pública aparece en un vehículo cuestionado por la propia denunciante, el contraste entre el registro oficial y la realidad observable deja una alerta que trasciende el hecho vial: sociedad civil y ciudadanía quedan ante una explicación pendiente sobre quién supervisa, cómo se fiscaliza y qué consecuencias tiene para el interés público una falla de este tipo.