La capacidad del país para hacer frente a un escenario de creciente vulnerabilidad hídrica quedó bajo la lupa tras la advertencia del docente investigador del INTEC Martín Meléndez Valencia. Durante una charla organizada por el Centro de Gestión Ambiental (CEGA-INTEC), planteó que la combinación de El Niño, el estrés hídrico y la vulnerabilidad territorial obliga a cambiar la manera en que República Dominicana administra sus recursos naturales, diseña su infraestructura y ordena su territorio.
Meléndez Valencia recordó que la condición de pequeño estado insular en desarrollo, unida a la inestabilidad climática, coloca al país en una situación especialmente expuesta. Explicó además que, en el Caribe, El Niño puede traducirse en menos lluvias y temperaturas más altas, con presión directa sobre las reservas de agua, la agricultura y los sistemas de abastecimiento, en contraste con respuestas que siguen siendo reactivas frente a los desastres.
Entre las zonas históricamente más afectadas por el estrés hídrico, el especialista citó la Línea Noroeste y el Suroeste, en particular San Juan y la cuenca del Yaque del Sur. También advirtió sobre las principales presas del país ante una posible reducción de sus caudales de entrada. La alerta refuerza la necesidad de vigilancia pública y rendición de cuentas sobre decisiones de gestión que impactan de manera directa a la población, sobre todo en territorios donde la presión sobre el agua ya compromete producción y abastecimiento.
