La Fuerza del Pueblo pidió al Gobierno declarar en estado de emergencia educativa la provincia de Santiago, al alegar que varios centros escolares siguen afectados por falta de cupos, sobrepoblación en las aulas, obras detenidas, deterioro de planteles y estudiantes que todavía no han podido iniciar el año escolar. La solicitud, presentada por el vocero del bloque de diputados de la FP, José David Báez, vuelve a contrastar la versión oficial con la realidad que, según la organización, persiste en la provincia.
En una rueda de prensa celebrada en Santiago Oeste, Báez mencionó el caso de la escuela Rafaela Jiminián de Cruz, que, según dijo, permanece fuera de servicio desde hace 16 meses por trabajos de intervención aún inconclusos. Señaló que ese tiempo ha dejado a 780 estudiantes sin poder empezar la docencia y afirmó que había margen suficiente para concluir la obra o, al menos, habilitar una solución temporal. “Eso no es planificación, eso es improvisación”, declaró.
El legislador también puso en duda las declaraciones de la gobernadora provincial, Rosa Santos, sobre las condiciones halladas en la estructura del plantel, y exigió que se hagan públicos los estudios técnicos que respalden esas explicaciones. Con esa postura, la FP aumentó la presión por rendición de cuentas sobre una crisis que, aseguró, no es un caso aislado y que, según un levantamiento del partido en Santiago, refleja un problema de gestión con impacto directo en el derecho a la educación.
