La Unidad de Exiliados Nicaragüenses (UEN) solicitó este jueves al Gobierno de Estados Unidos una intervención militar para, según afirmó, “liberar” a Nicaragua de la administración de Daniel Ortega y Rosario Murillo y abrir paso al retorno de la democracia. El planteamiento, más que un pronunciamiento aislado, refleja el nivel de deterioro institucional que el exilio atribuye al cierre de las vías democráticas internas.
En un comunicado, la organización sostuvo que la crisis política ha colocado a Estados Unidos como el principal referente de apoyo a la libertad y la democracia en el hemisferio. Además, exigió el fin de la represión, el “desarme y disolución” de estructuras que, según denuncia, son utilizadas por el Gobierno, entre ellas la Policía Nacional, el Ejército y grupos paramilitares, junto con la liberación inmediata e incondicional de los presos políticos y la creación de condiciones para una transición democrática.
La entidad dibujó un panorama signado por persecución política, aumento de presos políticos, desapariciones forzadas, cierre de espacios cívicos, restricciones a libertades fundamentales, desplazamiento forzado y represión transnacional. También pidió a la Organización de Estados Americanos (OEA) una participación “activa y efectiva” en defensa de la libertad, la democracia y los Derechos Humanos. El reclamo se produce después de que Ortega dijera a finales de julio que “no volverá a haber elecciones” en Nicaragua y de que, a comienzos de septiembre, la Asamblea Nacional aprobara por unanimidad, en primera de dos legislaturas, una reforma constitucional para excluir de los procesos electorales a quienes sean considerados “traidores a la patria”, una secuencia que agranda el contraste entre el discurso oficial y la realidad institucional.
