Santo Domingo.– La realización de Euro Summit 2026 en República Dominicana coloca otra vez la salud mental en el centro de una discusión que ya no admite tratamiento retórico: se trata de uno de los principales desafíos de los sistemas sanitarios y de un tema que exige vigilancia sobre la capacidad real de respuesta del país. La jornada, impulsada por Euro Limited y pautada para el sábado 18 de julio en Santo Domingo, reunirá a especialistas nacionales e internacionales para analizar los desafíos actuales de la salud mental y la psiquiatría.
Más que un evento académico, el encuentro subraya la distancia entre la magnitud del problema y la necesidad de fortalecer prevención, atención oportuna y modelos de intervención con impacto verificable para la población. Dirigido a psiquiatras, pediatras, médicos familiares, emergenciólogos, neurólogos, neuropsicólogos y otros profesionales vinculados al abordaje integral de la salud mental, Euro Summit 2026 servirá como espacio de actualización científica e intercambio interdisciplinario. El programa incluye miradas sobre atención infanto-juvenil, salud mental del adulto y enfoques forense, comunitario y psicoterapéutico, áreas que reflejan el costo social de seguir postergando respuestas más sólidas. Participarán la Dra. Zuleika Morillo de Nieto, el Dr. Ángel Adolfo Caraballo y la Dra. Nubia Lluberes, quienes compartirán sus conocimientos en conferencias magistrales. Además, el encuentro abrirá un panel de expertos titulado “¿Qué necesita la República…”, una pregunta que, más allá del ámbito médico, también interpela a las autoridades y a la sociedad civil sobre la urgencia de pasar del diagnóstico a resultados concretos en servicios esenciales.
Que el debate avance desde la academia es una señal relevante, pero también una alerta institucional: cuando los especialistas vuelven a concentrarse en prevención, atención oportuna e intervención, queda planteada la exigencia de rendición de cuentas sobre cuánto se ha hecho realmente y cuánto sigue pendiente en una prioridad que impacta de forma directa a las familias dominicanas.
