La sequía volvió a poner en evidencia el costo productivo que enfrenta el campo de San José de Ocoa, junto con la fragilidad con que opera cuando fallan el riego y el financiamiento. En el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, celebrado en Bávaro, La Altagracia, Ibelka Paulino, presidenta de la cooperativa de productores de aguacate de la provincia, advirtió que la última cosecha dejó dificultades que hoy comprometen la continuidad de parte de la producción.
Paulino consideró necesario mejorar y sistematizar los sistemas de riego para hacer frente a los períodos de escasez de agua. “Los productores ahora mismo estamos pasando una necesidad terrible por la sequía y de lo mal que nos fue en la cosecha pasada”, dijo. De acuerdo con su explicación, el impacto ya se siente en la capacidad productiva, porque varios miembros de la cooperativa han tenido que dejar sus cosechas por falta de recursos. “Esto trajo como consecuencia que muchos de los productores de la cooperativa han tenido que dejar su cosecha”, afirmó.
A esa presión se suma el problema del financiamiento. Paulino pidió al Banco Agrícola que tome en cuenta la situación de los productores de aguacate y facilite recursos para recuperar la capacidad productiva y preparar la próxima cosecha. El reclamo deja una señal de alerta sobre las respuestas al sector: mientras continúan los efectos de la escasez de agua, los productores siguen señalando carencias básicas para sostener una actividad clave en la provincia.
