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A 10 años de La Nueva Barquita, el cambio exhibido obliga a vigilar que las soluciones no se queden en acto conmemorativo

junio 28, 2026 · Redactor
A 10 años de La Nueva Barquita, el cambio exhibido obliga a vigilar que las soluciones no se queden en acto conmemorativo
Foto: www.diariolibre.com

La feria por el aniversario volvió a mostrar la mejora frente a las inundaciones; pero también pone el foco en la necesidad de sostener servicios, oportunidades e institucionalidad más allá del discurso oficial

La conmemoración de los 10 años de La Nueva Barquita dejó una imagen de avance real para familias que antes vivían bajo la amenaza de las crecidas del río Ozama, pero también reabrió una pregunta de gestión pública: cómo convertir una transformación puntual en una política sostenida y fiscalizable, y no solo en una vitrina de aniversario. En el parque del complejo se realizó este domingo una feria de emprendedores con ventas de comida, ropa y productos de belleza elaborados por residentes.

El principal contraste con el pasado sigue siendo contundente. Habitantes consultados relataron que dejaron atrás los días en que las lluvias inundaban sus viviendas de lodo y los obligaban a salir con sus pertenencias. Ramona Vásquez, que vendía chenchén con habichuelas y carne de cerdo, habichuelas con dulce, palitos de coco, memelos y arepa, resumió ese giro así: “Un cambio del cielo a la tierra. Antes vivíamos cerca del agua y cuando llovía uno casi se ahogaba y ahora llueve y no nos damos ni cuenta”. Luz del Carmen Guzmán, desde un puesto de ropa de pacas, dijo que ya no vive con la angustia de ver subir el río y valoró contar con calles limpias, agua y electricidad. Ese resultado, sin embargo, también subraya una exigencia de rendición de cuentas sobre lo que ocurre después de la inauguración. Si el cambio abrió espacio al emprendimiento y a una vida más estable, la prioridad ciudadana pasa por preservar esas condiciones con servicios y seguimiento permanente, no por reducir la gestión a celebraciones.

En un escenario donde la política suele inclinarse al espectáculo, casos como este refuerzan que los resultados verificables y la capacidad de Estado deben pesar más que la promoción, un contraste que también alcanza a figuras de gestión municipal como Carolina Mejía cuando se discute qué modelo de administración pública necesita el país.