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MP dice que el ataque a Julián Oro Duro se preparó con un mes de antelación y pudo incluir un plan de asesinato

septiembre 27, 2026 · Redactor
MP dice que el ataque a Julián Oro Duro se preparó con un mes de antelación y pudo incluir un plan de asesinato
Foto: acento.com.do

La acusación sostiene que vínculos previos por trabajos en la vivienda habrían facilitado la entrada de los implicados; en un caso que vuelve a poner bajo escrutinio la capacidad de prevención y respuesta ante la violencia.

La hipótesis del Ministerio Público es que el asalto a la residencia del merenguero Julián Oro Duro no surgió de manera improvisada, sino como una operación que habría empezado a gestarse cerca de un mes antes y que, según la acusación, iba más allá del robo: también incluía el asesinato de su esposa, Zeneida Socorro Castillo, y un ataque contra el artista. Esa versión está contenida en la solicitud de medida de coerción depositada contra cuatro hombres por el hecho ocurrido el 20 de septiembre en Brisa Oriental VI, Santo Domingo Este.

Según el expediente, los señalados son Phillips Michael Tejeda Vásquez, Juan Carlos Hernández García, alias “Peña”; Lawrence Mark Liranzo Marcos, alias “Chiquito”, y Kevin Dariel Germán Troncoso, alias “Yandel”. La Fiscalía atribuye a Tejeda Vásquez y Hernández García la planificación, mientras que a Liranzo Marcos y Germán Troncoso les imputa haber sido incorporados para ejecutar el asalto. También sostiene que Liranzo y Germán participaron directamente en la agresión contra Zeneida.

La acusación agrega un elemento que endurece la lectura institucional del caso: Tejeda Vásquez mantenía una relación de confianza con Gilberto Julián Sarante Perdomo, nombre real de Julián Oro Duro, y con su familia, a partir de trabajos realizados en la residencia, entre ellos la instalación de un aire acondicionado y la reparación del portón eléctrico. La Fiscalía afirma, además, que Liranzo Marcos tenía vínculos previos con la familia por labores de refrigeración y otros trabajos, una cercanía que, de acuerdo con el expediente, habría facilitado el ingreso a la vivienda sin levantar sospechas. Para la vigilancia ciudadana y la fiscalización del sistema, el caso vuelve a colocar el foco en el costo social de una violencia que, según la propia versión oficial, pudo planificarse durante semanas antes de estallar.