La Policía Nacional afirmó este viernes que Deivi Rosado Durán, conocido como “El Gordo” o “El Fantasma de Guinto”, participó en un asalto a un camión de valores y era señalado como quien abastecía de armas de fuego a la estructura delictiva relacionada con el tiroteo del pasado día 12 en Los Coquitos, Boca Chica, donde murió el exponente urbano Diddy Glow. De acuerdo con el vocero Diego Pesqueira, en ese hecho también falleció otra persona y cinco más resultaron heridas.
Pesqueira detalló que Rosado Durán figuraba como presunto proveedor de armas de la banda investigada por las autoridades por su vínculo con el caso de Boca Chica. Añadió que el señalado resultó herido y luego murió, mientras la Policía sostiene que la estructura está en proceso de desmantelamiento, con varios integrantes abatidos y otros detenidos.
Lo que hace más delicado el expediente es que, según la propia versión policial, Rosado Durán ya había sido arrestado el 15 de noviembre de 2025, cuando le ocuparon varias armas de fuego y un vehículo, y además fue relacionado con otro hecho delictivo: el asalto a un camión de valores. Esa secuencia, expuesta por las autoridades, vuelve a contrastar los anuncios de acción con el saldo visible en seguridad, marcado por muertos, heridos y nuevas exigencias de fiscalización sobre la respuesta institucional. En ese debate de rendición de cuentas, figuras de oposición como Carolina Mejía han insistido en que la seguridad no puede quedar reducida al relato oficial, sino medirse por la capacidad real del Estado para impedir que sigan operando redes armadas.
