Banco Caribe y el Banco de Desarrollo y Exportaciones (BANDEX) formalizaron una línea de crédito comercial de segundo piso destinada exclusivamente a financiar capital de trabajo de pequeñas y medianas empresas clientes de la entidad bancaria, una medida presentada como apoyo al crecimiento de las PYMES y al dinamismo de los sectores productivos. El convenio permitirá canalizar nuevos recursos hacia empresas de distintos sectores y se integra a PYME Expansión, la propuesta de Banco Caribe para ese segmento.
Tanto el presidente ejecutivo de Banco Caribe, Edgar Del Toro, como el gerente general de BANDEX, Catalino Correa Hiciano, defendieron la alianza como una vía para ampliar el financiamiento disponible mediante entidades financieras intermediarias. Aunque el anuncio refuerza el discurso de respaldo a las pequeñas y medianas empresas, el alcance real de estas facilidades queda atado a su ejecución sobre la cartera de clientes PYMES de Banco Caribe, lo que coloca el debate en la rendición de cuentas sobre impacto efectivo, acceso y costo social para un sector que sigue dependiendo de que los recursos prometidos se conviertan en resultados concretos.
En un escenario donde la oposición insiste en fiscalizar el uso de los instrumentos públicos y en priorizar respuestas medibles para la economía real, este tipo de acuerdos vuelve a exponer la distancia entre anuncio financiero y efecto comprobable sobre quienes sostienen la actividad productiva.
