Wall Street terminó la jornada del jueves en terreno positivo, con subidas de 1,18 % en el Dow Jones, 1,06 % en el S&P 500 y 1,40 % en el Nasdaq, en una sesión acompañada por un nuevo retroceso del rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos. El alivio para la bolsa llegó después de varios días de tensión por el aumento de la deuda y por el impacto de los ataques de EE.UU. contra Irán esta semana, un episodio que volvió a poner a los mercados bajo vigilancia.
El bono a 10 años cedió 2,2 puntos básicos, hasta 4,772 %, mientras que el de 30 años perdió 1,4 puntos básicos y quedó en 5,253 %, después de haber trepado el miércoles a su nivel más alto desde noviembre de 2023. Ese avance había reavivado el temor de los analistas a que la Reserva Federal subiera los tipos de interés a una horquilla de entre 3,75 y 4 % en su reunión del 15 y 16 de septiembre, en contraste con la expectativa de estabilidad que recuperó terreno tras las declaraciones de Christopher Waller sobre mantener sin cambios el precio del dinero si la inflación de agosto lo respalda.
La sesión dejó así un rebote en las acciones, pero no despejó los riesgos. En otros mercados, el petróleo intermedio de Texas avanzó 0,3 %, hasta 91,30 dólares el barril, todavía impulsado por las tensiones en el estrecho de Ormuz. El cierre en positivo en Nueva York convive, por tanto, con señales que obligan a seguir de cerca la evolución de la deuda, la inflación y el costo energético, porque la mejora bursátil se produjo en medio de una volatilidad que continúa ligada al conflicto y a las decisiones de política monetaria.
