El episodio ocurrido tras la zozobra de un catamarán en Punta Salinas, Baní, dejó como saldo la muerte de Yairi Mateo, de 25 años, y lesiones graves en otra persona, lo que vuelve a centrar la atención sobre el costo humano de las emergencias marítimas y la necesidad de mantener bajo escrutinio la capacidad de respuesta ante hechos de este tipo.
La Armada de República Dominicana informó que la embarcación Don Castro estaba en la zona con 12 personas a bordo cuando se produjo el incidente en las inmediaciones de Playa Punta Salinas, en la provincia Peravia. Ante la alerta del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, una unidad de reacción del Puesto Naval de Punta Salinas acudió al lugar para rescatar a quienes se encontraban en el mar y brindarles las primeras atenciones.
Dos de los ocupantes necesitaron asistencia médica especializada. Aunque se hicieron esfuerzos por salvarlos, una de esas personas falleció. La otra fue llevada primero a la Base Naval Las Calderas, donde recibió atención del personal médico de la institución antes de ser trasladada a un centro hospitalario. Los demás ocupantes fueron reportados en condiciones generales estables, en un hecho que vuelve a poner sobre la mesa la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas en la prevención y manejo de riesgos que terminan afectando a ciudadanos y familias.
