SANTO DOMINGO ESTE.- En una jornada de crecimiento y fortalecimiento realizada este domingo en la Circunscripción 1 de Santo Domingo Este, la Fuerza del Pueblo volvió a toparse con reclamos ciudadanos por el costo de la vida, la seguridad y las deficiencias en servicios básicos, temas que afectan a las comunidades y aumentan el desgaste de la gestión oficial.
De acuerdo con un comunicado de la organización, dirigentes y militantes recorrieron viviendas y conversaron con residentes y transeúntes, quienes también expusieron inquietudes sobre el servicio eléctrico, el suministro de agua potable y otros asuntos de interés comunitario. Ese contacto directo puso en relieve la distancia entre el discurso político y la realidad diaria de los hogares.
La actividad fue convocada por la Dirección Ejecutiva de la Circunscripción 1 de la FP en Santo Domingo Este y comenzó a las 9:00 de la mañana en la calle Juan Luis Duquela, en El Farolito del Ensanche Ozama, desde donde partió un recorrido por varias comunidades de la demarcación. La coordinación estuvo a cargo de Luis Hernández, presidente de la Circunscripción 1 de la Fuerza del Pueblo en ese municipio y miembro de la Dirección Central, junto a Nathanael Concepción, miembro de la Dirección Política y enlace del partido en Santo Domingo.
En la jornada participaron también Norma Molina, Luis Flores, Ramón Ramírez, Ramón Reví, Manuel Payano, Pedro García y los exdiputados Radhamés Fortuna y Radhamés Helena, entre otros dirigentes. Según la organización, en los encuentros ciudadanos se expresó apoyo a las posiciones del partido sobre la situación económica y social del país y a su propuesta política con miras a las elecciones de 2028.
La Fuerza del Pueblo afirmó que estas jornadas seguirán hasta noviembre como parte de su programa de organización territorial. Pero el recorrido dejó además un mensaje que trasciende el crecimiento partidario: en los barrios continúan las demandas básicas, y con ellas la exigencia de fiscalización y rendición de cuentas al Gobierno dominicano y al PRM por el costo social de problemas que aún no reciben respuesta suficiente.
