SANTO DOMINGO. – El motín ocurrido el pasado sábado en el centro penitenciario Las Parras fue descrito por el comunicador Eduardo Martínez como un episodio asociado a disputas por el control de actividades ilícitas dentro del sistema carcelario, una lectura que descarta la idea de un hecho aislado y vuelve a centrar la atención en la capacidad de vigilancia de las autoridades.
De acuerdo con Martínez, lo sucedido en el recinto obedecería a una pugna entre estructuras criminales interesadas en conservar operaciones ilegales en los centros de reclusión. “Todo lo ocurrido el pasado sábado va en la dirección de que muchos de esos privados de libertad pretendían instaurar en Las Parras el mismo control que existe en la cárcel de La Victoria”, afirmó durante su participación en “El Nuevo Diario en la Noche”.
La declaración cobra mayor relevancia porque Las Parras fue creada para aliviar la sobrepoblación de La Victoria e inició formalmente sus operaciones hace apenas unos meses como parte de los esfuerzos de modernización del sistema penitenciario. En ese marco, Martínez señaló que el rector del Nuevo Modelo Penitenciario, Roberto Santana, habría intervenido tras detectar presuntas irregularidades, y que alrededor de 52 empleados vinculados a las operaciones del centro fueron sometidos a la justicia por indicios de supuesta colaboración con actividades ilícitas desarrolladas por algunos internos. También sostuvo que líderes vinculados al narcotráfico habrían figurado entre los responsables de impulsar los incidentes, que dejaron varios heridos.
