En Bonao, el Gobierno puso en marcha la construcción de un nuevo Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) para 700 privados de libertad, una obra que el ministro de Vivienda, Hábitat y Edificaciones, Víctor “Ito” Bisonó, relacionó con la transformación del sistema penitenciario impulsada por el presidente Luis Abinader. El proyecto fue presentado como una respuesta para ofrecer condiciones dignas de cumplimiento de condenas y espacios de educación, capacitación y reinserción social.
Durante el acto, Bisonó afirmó que el inicio de los trabajos representa el paso de un modelo “que había llegado a sus límites” hacia una infraestructura enfocada en la seguridad, la organización, la formación y la reinserción. Aun así, el anuncio también deja al oficialismo frente a la presión de demostrar que la modernización penitenciaria no se limite al acto de apertura, sino que se traduzca en ejecución efectiva, personal capacitado y servicios sostenibles.
De acuerdo con lo informado, el nuevo CCR generará cerca de 200 empleos directos y otros indirectos. El director general de Servicios Penitenciarios y Correccionales, Roberto Santana, señaló que el centro tendrá personal especializado en educación, salud, seguridad, mantenimiento y agricultura, y que el reclutamiento se realizará en Bonao mediante un proceso estricto. El senador Héctor Acosta resaltó que la obra evitaría que familias de Monseñor Nouel tengan que trasladarse a otras localidades para visitar a sus parientes. La infraestructura abarcará 22,785.40 metros cuadrados e incluirá áreas administrativas, operativas y de atención a la población penitenciaria, además de comedor, aulas, biblioteca y talleres.
