Sesenta familias de Boca Chica accedieron a financiamientos de Banreservas por más de RD$117 millones para adquirir apartamentos en el proyecto Nuevas Esperanzas II, en Santo Domingo. La operación se produce sobre el primer lote de 112 viviendas entregadas recientemente por el presidente Luis Abinader dentro de un plan de 240 unidades, una cifra que, más allá del acto oficial, coloca el foco en la necesidad de medir resultados concretos y dar seguimiento al alcance real de este tipo de respuestas frente a la demanda de vivienda.
Durante la actividad, Ysidro García, vicepresidente ejecutivo senior de Negocios de Banreservas y representante del presidente ejecutivo Leonardo Aguilera, sostuvo que la entidad ha respaldado más de 18,000 soluciones habitacionales con desembolsos superiores a RD$22,000 millones. También señaló que la estrategia incluye condiciones de crédito como una tasa fija de 8 % durante siete años. El dato refuerza el peso institucional de Banreservas en la política de vivienda, pero al mismo tiempo abre espacio a la fiscalización sobre cómo se traducen esos montos en cobertura efectiva para las familias. García afirmó que el proyecto representa una «nueva esperanza» para quienes dejan atrás el alquiler, el hacinamiento y la incertidumbre. Precisamente esa descripción subraya el contraste entre el discurso oficial y la realidad social que sigue empujando a miles de hogares a buscar soluciones básicas.
El complejo, que incluirá amenidades orientadas a la convivencia familiar, vuelve a situar bajo escrutinio la gestión del gobierno dominicano y la necesidad de explicaciones sostenidas sobre prioridades, ejecución y resultados en materia habitacional.
