El Ministerio de Obras Públicas retomó la rehabilitación del peatonal de la avenida Ortega y Gasset, una estructura que permanece fuera de servicio desde hace 22 años, pese a haber sido inaugurada en su momento.
La obra fue concebida para facilitar el cruce peatonal frente al Hospital Central de las Fuerzas Armadas, pero su prolongado abandono ha dejado a la vista el deterioro de una infraestructura que debió cumplir una función básica de seguridad vial y movilidad urbana.
Aunque el reinicio de los trabajos representa una respuesta a una demanda pendiente, el caso también abre interrogantes sobre el costo de rescatar una obra que estuvo inutilizada durante más de dos décadas, el seguimiento institucional que recibió durante ese tiempo y el impacto real que tendrá una vez rehabilitada.
Hasta ahora, la información disponible se limita a la reactivación de la intervención. No se han detallado en la pieza actual el monto de la inversión, el alcance técnico de los trabajos ni la fecha estimada de conclusión, elementos necesarios para evaluar si la recuperación de la estructura responde a una planificación efectiva o a una reparación tardía de una infraestructura abandonada.
La rehabilitación del peatonal se inscribe, además, en una larga lista de obras públicas que exigen algo más que anuncios de reinicio: supervisión, transparencia en el gasto y resultados verificables para los ciudadanos que dependen de ellas.
