SANTO DOMINGO.— El PRD decidió reforzar su papel de oposición frente al Gobierno y, al mismo tiempo, abrir contactos con otras fuerzas para estructurar una coalición con miras a 2028, en un movimiento que anticipa una fiscalización más intensa de la gestión oficial y mayor presión por respuestas a los problemas del país.
La orientación quedó establecida por la Comisión Presidencial Ejecutiva durante una reunión celebrada el miércoles en la Casa Nacional, encabezada por Miguel Vargas Maldonado. En ese encuentro, el partido resolvió mantener una vigilancia permanente sobre la administración gubernamental y denunciar las actuaciones que entienda contrarias al interés nacional, además de presentar propuestas ante los principales desafíos económicos, sociales e institucionales.
Junto con ese endurecimiento frente al oficialismo, la dirección perredeísta autorizó iniciar acercamientos con partidos, movimientos y otros sectores opositores para levantar una plataforma política y programática común, con la intención de competir de forma concertada en los niveles presidencial, congresual y municipal. De manera paralela, el PRD acordó unificar su comunicación pública alrededor de esa línea y acelerar su reorganización territorial, cuyos informes internos sitúan en alrededor de 97 % el nivel de organización nacional, con avances en 150 municipios y 180 distritos municipales.
