La familia de Yasmín Paola Arias Taveras, de 19 años, sigue entre la incertidumbre médica y la demanda de una respuesta de las autoridades. La joven permanece ingresada en la unidad de cuidados intensivos del hospital José María Cabral y Báez, en Santiago, después de recibir un disparo en la cabeza que presuntamente le hizo su expareja, en un hecho que ha estremecido al municipio Esperanza.
Según el más reciente informe médico, Arias Taveras continúa bajo ventilación mecánica, es valorada por neurología, se mantiene hemodinámicamente estable y recibe terapia antibiótica de amplio espectro tras el procedimiento neuroquirúrgico al que fue sometida. Pese a ello, su estado sigue siendo de pronóstico reservado. «Lo único que le pido a Dios es que me la saque adelante», dijo entre lágrimas su padre, Julio Arias.
Mientras la familia se aferra a cada parte médico, también insiste en justicia y pide a las autoridades garantizar que el responsable responda por la tentativa. Por el caso sigue detenido Andrews José Burgos Castillo, alias «la Ciencia», de 19 años, señalado como presunto autor de la agresión, y se espera que sea presentado el próximo viernes ante el juez de la Oficina de Atención Permanente. Entre cadenas de oración y muestras de solidaridad desde distintos puntos del país, el caso vuelve a colocar el foco sobre la necesidad de vigilancia y de respuestas efectivas ante hechos de violencia que dejan a las familias cargando solas con el costo más duro.
