La extensión de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo hacia Los Alcarrizos entró en servicio el 24 de febrero, tres días antes de la rendición de cuentas del presidente Luis Abinader, con el anuncio de que viajaría gratis hasta Semana Santa de 2026 y luego pasaría a operación comercial. Pese a ello, meses después de esa fecha, los pasajeros que abordan en la estación Pablo Adón Guzmán continúan desplazándose sin costo hasta María Montez, mientras quienes ingresan por otras estaciones sí deben pagar la tarifa correspondiente.
Esa diferencia en el cobro ha despertado preguntas entre los usuarios sobre el estado real de la obra y sobre por qué todavía no se aplica de manera uniforme el esquema anunciado. Además, deja abierta la duda de si la extensión funciona plenamente o si aún conserva trabajos técnicos pendientes, aunque fue presentada como parte del Sistema Integrado de Transporte de Santo Domingo.
En la inauguración, las autoridades señalaron que, luego del período de gratuidad, los pasajeros pagarían una tarifa integrada de RD$35 para moverse entre Metro, Teleférico y corredores de autobuses. Aunque la Empresa Metropolitana de Transporte eliminó recientemente los transbordos en la estación Franklin Mieses Burgos, la gratuidad sigue restringida a quienes abordan en Pablo Adón Guzmán, una situación que acentúa el contraste entre lo prometido y lo que hoy encuentran los usuarios en el servicio.
