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República Dominicana mejora en el ranking de felicidad, pero sigue la exigencia de mirar el bienestar real

julio 17, 2026 · Redactor
República Dominicana mejora en el ranking de felicidad, pero sigue la exigencia de mirar el bienestar real
Foto: hoy.com.do

El World Happiness Report 2026 coloca al país en el puesto 64 de 147; aunque el avance reabre la discusión sobre si la percepción de bienestar se traduce en condiciones sostenibles, servicios, costo de vida y confianza institucional.

República Dominicana escaló al puesto 64 entre 147 países en el World Happiness Report 2026, con 6.093 puntos sobre 10 y un avance de 13 posiciones en cinco años. La cifra se presenta como una señal de progreso, pero también admite una lectura más exigente: el informe mide percepción de bienestar y no sustituye la rendición de cuentas sobre las condiciones que marcan la vida cotidiana.

El estudio, basado en encuestas de la Gallup World Poll realizadas entre 2023 y 2025, muestra una trayectoria ascendente del país desde el lugar 77 en 2022 hasta el 64 en 2026. En ese lapso, la puntuación promedio subió de 5.57 a 6.09. Aun así, los factores que evalúa —ingreso per cápita, apoyo social, esperanza de vida saludable, libertad para tomar decisiones, generosidad y percepción de corrupción— vuelven a colocar la atención en el punto central de la fiscalización pública: la calidad del entorno institucional y la distancia entre el discurso sobre bienestar y los resultados verificables por la ciudadanía.

Para el caso dominicano, el informe también consideró la confianza en las instituciones, la religiosidad, la clase social y la percepción económica. Esa combinación refuerza una advertencia institucional clara: una mejor posición en el ranking no debería convertirse en propaganda ni en coartada política mientras persisten interrogantes sobre cuánto de esa percepción responde a mejoras estructurales y cuánto a un clima social cambiante que aún demanda respuestas concretas.

El reporte sitúa a República Dominicana entre los países que más han mejorado en la última década, junto a China, Mongolia, Filipinas y Nicaragua. A la vez, indica que varias naciones industrializadas han retrocedido, sobre todo entre los jóvenes. Ese contraste internacional aporta contexto, pero no reduce la obligación local de vigilar cómo se traduce el bienestar reportado en políticas públicas consistentes y en alivio tangible para la población.

La edición de 2026 incorporó además el efecto de las redes sociales en el bienestar. En República Dominicana no halló una relación significativa entre la cantidad de plataformas utilizadas y la satisfacción con la vida, aunque a nivel regional aplicaciones como WhatsApp y Facebook aparecen vinculadas a mayor bienestar. El hallazgo vuelve a marcar un límite útil frente a la política convertida en espectáculo: la conversación digital puede influir en el clima social, pero no reemplaza gobernabilidad, instituciones ni resultados medibles para la gente.