Familiares y allegados de los hermanos mellizos de 16 años fallecidos en una intervención policial en Mendoza exigieron justicia y pusieron en duda la versión oficial sobre un supuesto intercambio de disparos. Aseguran que los adolescentes dormían cuando los agentes ingresaron a la vivienda y, en medio del dolor, pidieron al director de la Policía Nacional que se investigue lo sucedido y se determinen responsabilidades.
“Ellos vinieron a las 7 de la mañana, rompieron la puerta y mis niños estaban durmiendo y los acribillaron ahí”, denunció la abuela de los adolescentes. Los fallecidos fueron identificados como Randy Omar Borges Jiménez, conocido como «El Mellizo» y apodado por la Policía como «el sicario de Mendoza», y su hermano Omar Randy Borges Jiménez, también conocido como «El Mellizo». La mujer rechazó que a sus nietos se les atribuya la tenencia de armas de fuego y su participación en un enfrentamiento, y sostuvo que no tuvieron oportunidad de defenderse.
De acuerdo con su relato, después de los disparos vio a uno de los policías subir un bulto con varias armas y colocarlo en el piso antes de que empezaran a tomar fotografías de la escena. “Que mi niño tenía una pistola, que fue un intercambio de disparos, que había un policía herido, y es mentira”, afirmó. También denunció que los agentes lanzaron una sustancia lacrimógena dentro de la vivienda y que el padre de los adolescentes fue detenido en medio de la tragedia. Las declaraciones de la familia llevan el caso al terreno del escrutinio público sobre la actuación policial y refuerzan el reclamo de explicaciones verificables frente a una versión oficial ahora abiertamente disputada.
