El fallecimiento del coreógrafo Iván Tejada, la noche del sábado, después de varios días ingresado en el Hospital Traumatológico Dr. Darío Contreras por un accidente de tránsito ocurrido el 29 de mayo, provocó una amplia reacción en el arte y el espectáculo dominicano. Más allá de las condolencias, el caso vuelve a poner sobre la mesa el impacto humano que dejan hechos que terminan golpeando a familias, colegas y a sectores culturales enteros.
Entre quienes lamentaron su partida estuvieron las cantantes Milly Quezada y Miriam Cruz; el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo; los productores René Brea y Guillermo Cordero; Milagros Germán; y figuras como Liondy Ozoria, Chiqui Haddad, Waddys Jáquez y Laribel Olivero, quienes resaltaron su trayectoria. Quezada escribió: “Hasta siempre amado Iván…”, mientras Cruz aseguró que “hoy el arte y la danza en la República Dominicana están de luto” y destacó la huella que dejó en los escenarios del país y en la formación de talentos.
Salcedo también manifestó su pesar y recordó a Tejada como un joven “disciplinado, entusiasta y colaborador”, además de valorar su trabajo en concursos de baile y su rigor en la enseñanza coreográfica. Las expresiones coincidieron en reconocer el legado de un profesional vinculado al desarrollo de la danza nacional, en una despedida que también deja sobre la mesa el costo social de una pérdida que trasciende el ámbito artístico.
