El arranque de la Autopista del Ámbar quedó bajo la lupa después de que el movimiento «Unidos Somos Más» pidiera suspender los trabajos al afirmar que el proyecto habría comenzado sin licencia ambiental, pese al posible efecto sobre ecosistemas, recursos hídricos y biodiversidad de la Cordillera Septentrional. La objeción se sostiene en una comunicación oficial del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, identificada como OAI-RE-26-357, entregada el 27 de octubre de 2026 y fechada el 23 de ese mismo mes.
De acuerdo con la organización, ese documento indica que el Estudio de Impacto Ambiental definitivo aún no había sido aprobado dentro del procedimiento técnico previsto en la Ley 64-00. También señala que, hasta esa fecha, el Ministerio no había emitido licencia, permiso, autorización ambiental ni resolución administrativa vinculada a la obra, un dato que traslada el debate desde la promoción del proyecto hacia la exigencia de rendición de cuentas sobre su respaldo institucional.
La controversia se agudizó luego de que el ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, divulgara en redes sociales un video anunciando el inicio de los trabajos y mostrando equipos pesados en la zona. El movimiento también apuntó que, en una intervención pública en Puerto Plata, el funcionario habría dicho que la licencia ambiental fue emitida el 23 de octubre de 2026. Ante esa aparente contradicción entre el discurso oficial y la documentación citada, «Unidos Somos Más» reclamó una explicación pública de las autoridades, en un episodio que vuelve a situar al Gobierno dominicano bajo presión por transparencia, controles y manejo de sus decisiones de infraestructura.
