El Gobierno de Canadá expresó este viernes su preocupación por la inscripción de personas sancionadas internacionalmente como candidatos electorales en Haití, al advertir que esas postulaciones pueden socavar la confianza pública y comprometer el objetivo de restablecer una gobernanza legítima, responsable y democrática. La señal de alarma llega en medio de un nuevo retroceso institucional: el Consejo Electoral Provisional aplazó la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, previstas para el 13 de diciembre, hasta el 18 de julio de 2027, debido a la violencia y a la crisis de institucionalidad del país.
Pese a ese escenario, la inscripción de aspirantes sigue abierta. Hace una semana se registró el expresidente Michel Joseph Martelly (2011-2016), sancionado por Estados Unidos y la Unión Europea por presuntos vínculos con el narcotráfico y grupos armados, entre otros aspirantes con líos judiciales. En su declaración, difundida por la embajada canadiense en Puerto Príncipe, Ottawa insistió en que quienes han sido sancionados por alimentar la violencia, la corrupción o las violaciones de derechos humanos no deberían comprometer el futuro democrático haitiano. También subrayó la legitimidad de las sanciones contra implicados en redes criminales, bandas armadas, tráficos ilícitos, blanqueo de capitales y otros actos que afectan la paz, la seguridad y la estabilidad institucional.
El mensaje refuerza un reclamo de control e integridad sobre un proceso electoral marcado por la desconfianza y por resultados todavía pendientes para la población.
