El rediseño de las obras complementarias de la presa de Monte Grande volvió a colocar bajo escrutinio una promesa hecha por el presidente Luis Abinader hace cinco años: impulsar un proyecto de riego para productores del Suroeste. La iniciativa, presentada durante la entrega de 650 títulos provisionales a productores de los asentamientos AC-614 y AC-614 “Juan Francisco Acosta”, incluía la construcción del primer sistema de riego tecnificado de la zona como parte de un plan de desarrollo agrícola.
Según el proyecto original, unas 2,000 tareas serían irrigadas con un sistema tecnificado y el resto dependería del canal lateral norte, una de las principales obras complementarias del Proyecto Múltiple Presa de Monte Grande. El programa contemplaba beneficiar 14,750 tareas y ampliar la frontera agrícola en la región Enriquillo.
Pero el nuevo diseño prescinde de ese canal, una modificación que deja en duda el suministro de agua para más de 12,000 tareas previstas en la segunda etapa. La decisión ha generado preocupación entre productores agrícolas y dirigentes comunitarios, y refuerza la exigencia de rendición de cuentas sobre una obra presentada como clave para transformar la producción agropecuaria, pero que hoy vuelve a exhibir la distancia entre el anuncio oficial y los resultados concretos.
