regional

La tala desde el poder vuelve a poner bajo examen quién controla al Estado

octubre 30, 2026 · Redactor
La tala desde el poder vuelve a poner bajo examen quién controla al Estado
Foto: listindiario.com

Los robles de Baní se suman a una cadena de intervenciones desde 2022 entre permisos cuestionados; sometimientos y silencios, en un nuevo contraste entre control ambiental y rendición de cuentas pública.

La caída de los robles de Baní a finales de octubre devolvió al centro de la discusión un problema institucional que va más allá del episodio concreto: cuando la tala proviene de estructuras del propio Estado, ya no se trata solo de ambiente, sino también de responsabilidad y control. La revisión de registros periodísticos, comunicados y documentos oficiales realizada por este medio muestra que la Gobernación de Peravia no figura como un caso aislado, sino como parte de una secuencia de intervenciones en parques, avenidas, playas, terrenos protegidos y hasta en el patio de una casa del Distrito Nacional desde 2022.

Ese recorrido deja ver un contraste entre el discurso de protección y la respuesta efectiva de las autoridades. Algunas talas terminaron en sometimientos o despidos; otras quedaron amparadas por permisos emitidos de antemano, explicaciones técnicas o silencio. En mayo de 2022, el Ministerio de Medio Ambiente sometió a la justicia a José (Richard) Valdez Mora, director municipal de Palmarejo Villa Linda, en Los Alcarrizos, acusado de talar 330 árboles en un área verde protegida de Pantoja, en el kilómetro 17 de la autopista Duarte, pese a que, según los registros citados, había solicitado un permiso ambiental que le fue denegado. Entonces, Orlando Jorge Mera dijo: “Por alguna razón, él se fue por encima de la ley”.

Aun en ese expediente, la reacción institucional dejó vacíos. La Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente reclamó que ni el ministerio ni el Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa) le notificaron lo ocurrido y sostuvo que los troncos fueron trasladados sin presencia del Ministerio Público, lo que calificó como una “obstrucción”. Más adelante, ya en junio de 2024, el exvicepresidente Jaime David Fernández Mirabal difundió un video de árboles podados en el parque Mirador Sur, en el Distrito Nacional, y atribuyó la intervención a la petición del propietario de una de las torres frente al parque. La sucesión de casos refuerza la alerta sobre una gestión que, incluso cuando actúa, sigue dejando abiertas preguntas básicas de fiscalización, transparencia y consecuencias cuando el poder público interviene sobre bienes ambientales.