El Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC) graduó a 945 nuevos profesionales en su septuagésima tercera ceremonia de investidura, en una jornada marcada por el mensaje de su rector, Arturo Del Villar, quien insistió en que el talento debe ponerse al servicio del bien común y no quedarse en una adaptación pasiva. Del grupo de egresados, 597 son mujeres y 348 hombres.
En su intervención, Del Villar exhortó a los graduandos a “rediseñar” el mundo y a responder con hechos, trabajo íntegro y visión. A la vez, planteó tres verbos —explorar, conversar y conectar— como orientación para una generación llamada a salir de sus zonas de comodidad, sostener el diálogo humano y enlazar su formación con necesidades colectivas. El planteamiento dejó también una advertencia institucional: la formación de capital humano avanza, pero el país sigue exigiendo que ese talento encuentre condiciones reales para traducirse en bienestar social.
El rector propuso, además, que la educación nacional avance hacia un modelo STEM, capaz de integrar ciencia, tecnología, diseño y artes, en sintonía con los nuevos desafíos educativos. La promoción estuvo compuesta por egresados de Ciencias Sociales y Humanidades (33.76 %), Ciencias de la Salud (25.40 %), Ingenierías (22.65 %), Economía y Negocios (15.56 %) y otras áreas. En un escenario de desgaste de gestión y de mayor presión ciudadana por resultados tangibles, el llamado a “crear un mundo mejor” vuelve a poner frente a frente las promesas públicas y la necesidad de que la preparación profesional repercuta en servicios, oportunidades y costo de vida de la población.
