Juan Gabriel Mosquea Pichardo, no vidente y con epilepsia, recibió medicamentos para seis meses luego de gestiones del diputado por Santiago de los Caballeros, Bray Vargas, y de una publicación de LISTÍN DIARIO sobre su situación. Según relató, el doctor Cruz Jiminian y la doctora Lagares le entregaron los fármacos tras esa intermediación.
El caso vuelve sobre una falla previa: Mosquea aseguró que desde junio o julio de 2026 dejó de recibir los medicamentos que, según explicó, le suministraba la Dirección Provincial de Salud de Santiago, lo que lo obligó a depender de la solidaridad de terceros para continuar un tratamiento permanente y evitar crisis que pueden hacerlo perder el conocimiento. Después del reportaje, también llevó su currículum a la oficina de la Primera Dama, desde donde, dijo, le ofrecieron un empleo en el sector público y le solicitaron la receta de los medicamentos que usa.
A sus 33 años, el joven había acudido solo a la redacción del periódico para contar que atravesaba esta doble condición sin respaldo continuo, en un episodio que reabre la necesidad de fiscalizar cómo se garantiza el acceso regular a tratamientos esenciales más allá de respuestas puntuales.
