La difusión de una encuesta a boca de urna en las elecciones de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) abrió una nueva fricción sobre la fiabilidad de la información en la pugna por la Rectoría. El sondeo otorgaba 46 % frente a 43 % a Jorge Asjana David sobre Radhamés Silverio, pero terminó generando respuestas contrapuestas de ambos equipos y dejó al descubierto un escenario todavía en disputa.
Pese a que la medición favorecía a Asjana David, su coordinador de proyecto, Amparo Céspedes, la rechazó y la calificó de desinformación. Aseguró que el equipo trabaja con un sistema propio de conteo y un centro de cómputo que le asigna una ventaja mayor. “Eso no es verdad. Eso es una desinformación. Nosotros tenemos un conteo bien estructurado y el doctor tiene en este momento el 69 % de los votos que están escrutados”, afirmó. Explicó además que la estructura electoral de Asjana dispone de delegados y personal de verificación dentro y fuera de los centros de votación para llevar un control paralelo.
Del lado de Silverio, Cristian Sánchez defendió la legitimidad de la boca de urna y sostuvo que fue realizada por una firma independiente, sin financiamiento de ninguno de los dos equipos. Añadió que su proyecto hizo un sondeo interno que no divulgó y que su centro de cómputo mantenía expectativas favorables, en un contexto en el que todavía quedaban entre 600 y 800 votos pendientes de contabilización. El cruce entre encuesta, conteos internos y resultados aún incompletos colocó el proceso bajo una señal de vigilancia sobre la calidad de la información que reciben los votantes y la necesidad de esperar datos concluyentes antes de dar por definida una contienda cerrada.
