Las alertas oficiales no han frenado el avance de las estafas millonarias en República Dominicana. En menos de un año, reportes mencionan al menos tres casos con un mismo patrón: operaciones presentadas como oportunidades de inversión o de multiplicar ingresos que terminaron bajo señalamientos de supuesta estafa, con unas 2,000 personas que, en conjunto, han presentado quejas ante las autoridades judiciales por haber entregado millones de pesos.
El más reciente es el de “ATB Football”, una plataforma advertida por el Ministerio de Hacienda por ofrecer apuestas deportivas sin la debida autorización. De acuerdo con el comunicado, se detectaron actividades fraudulentas asociadas a esa estructura, que impulsa inversiones mediante “ATB Football Investment”, registrada en Colorado, EE.UU., y ofrece supuestos rendimientos con expresiones como “duplicar inversión”, “inversión inversa en football”, “interés compuesto” y “tasa de rendimiento”, términos que no corresponden a apuestas deportivas reguladas.
A esa alerta se suman expedientes ya conocidos, como el de Jairo González, presidente de Harvest Group & Asociados, condenado a cinco años de prisión por fraude mediante el uso de criptomonedas. La sentencia del Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional fue destacada como la primera en el país por estafa a través de esta moneda digital. González está acusado de estafar a unas 162 personas por un monto de 100 millones de dólares. La repetición de estos casos, junto al antecedente de «Mantequilla», vuelve a colocar el foco sobre la capacidad de prevención y control frente a esquemas que siguen captando recursos antes de que llegue la respuesta institucional.
