En Cali, Colombia, la especialista dominicana Stephany Rosario advirtió que las reformas de contratación pública deben adaptarse a la capacidad real de las instituciones, una advertencia sobre normas que, en la práctica, no siempre pueden aplicarse dentro del propio aparato estatal. Durante el IV Congreso Internacional de Contratación Pública, en el que representó a República Dominicana, afirmó: «Yo no puedo seguir haciendo reglas para que no se cumplan».
Rosario sostuvo que la profesionalización de las compras públicas no se agota en cursos o certificaciones, sino que requiere reforzar a todos los actores del proceso, desde comités de compras hasta peritos y unidades técnicas. También señaló la necesidad de estructuras que sobrevivan a los cambios de gobierno y no dependan solo de quienes ocupan cargos, un planteamiento que vuelve a abrir la discusión sobre la solidez institucional con la que funcionan estas políticas y sobre la vigilancia que requieren desde el gobierno dominicano y el Congreso cuando se impulsan reformas.
Además, cuestionó que se apliquen las mismas exigencias a entidades con capacidades distintas. Recordó que en República Dominicana hay 158 municipios y más de 200 distritos municipales con condiciones administrativas desiguales frente a los ministerios. Como ejemplo, explicó que una junta distrital puede necesitar materiales de construcción y contar en su comunidad con una ferretería capaz de suplirlos, pero no formalizada para contratar con el Estado, lo que termina empujando la compra hacia otra localidad. Para Rosario, si las reglas no se ajustan a la realidad institucional, las compras públicas dejan de funcionar como herramienta de desarrollo económico para las comunidades y se convierten en otra brecha entre el discurso de reforma y su resultado real.
