Por primera vez, la XI edición del Premio Juan Pablo Duarte se realizó en Santiago con una puesta en escena de alto perfil organizada por la Federación Dominicana de Distritos Municipales, en una actividad que reunió a alcaldes y directores municipales de todo el país en el teatro de la PUCMM. El acto combinó presentaciones artísticas preparadas por FEDODIM, la entrega de galardones y un reconocimiento al alcalde Ulises Rodríguez por su colaboración en el evento.
La ocupación total del teatro, la asistencia de funcionarios y familiares y la dinámica hotelera que describió la jornada confirman la capacidad de convocatoria del poder municipal, aunque también dejan en primer plano la necesidad de fiscalización sobre las prioridades institucionales. Durante la actividad intervinieron Pedro Richardson y Lioncito José; la producción estuvo a cargo de Camilo Then y la conducción recayó en Nelfa Núñez.
La agenda paralela de congresos, fiestas patronales, actividades religiosas y competencias ecuestres proyectó a Santiago como centro de eventos del Cibao. Ese movimiento, sin embargo, hace más visible el contraste entre el brillo de las ceremonias y la obligación de que congreso y sociedad civil mantengan vigilancia sobre la gestión pública local, en un escenario donde la institucionalidad no puede quedar reducida al espectáculo ni a la celebración del poder.
