El Gobierno de San Cristóbal y Nevis anunció este miércoles un endurecimiento de su decisión de impedir la entrada al país de 17 ciudadanos nigerianos ante la sospecha de un posible riesgo de ébola, una medida que presentó como parte de su política de prevención sanitaria frente a la preocupación global por el brote.
El Ministerio de Seguridad Nacional aseguró que actúa bajo “alerta de las autoridades sanitarias” y en cumplimiento de su responsabilidad de proteger la salud pública. No obstante, las autoridades no precisaron la fecha de llegada del grupo afectado, aunque indicaron que habrían ingresado al territorio a través de vuelos de aerolíneas regionales, un vacío que deja el foco sobre la necesidad de mayor claridad oficial en una decisión de alto impacto.
En su comunicado, el Gobierno señaló que la restricción no pretende afectar las relaciones bilaterales con Nigeria y reiteró su respeto hacia el pueblo nigeriano, al tiempo que defendió la acción como una respuesta preventiva basada en criterios de salud internacional. El Ministerio también indicó que organismos sanitarios en Nigeria han advertido sobre un alto riesgo de importación del virus, en un contexto de mayor vigilancia regional. Paralelamente, la OMS informó sobre la evolución de un brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo, donde se han registrado más de 900 casos sospechosos y al menos 223 muertes bajo investigación, con epicentro principalmente en la provincia de Ituri.
