El inicio de los trabajos de remozamiento integral en el Hospital Docente Universitario Salvador Bienvenido Gautier, comenzando por el área de Emergencia, ha sido recibido de forma positiva por pacientes y familiares, pero también ha puesto en primer plano una realidad que estos describen desde su experiencia: la calidad de la atención no puede sostenerse únicamente en el esfuerzo de médicos y personal sanitario cuando persisten reclamos sobre instalaciones, limpieza, equipos, insumos y medicamentos. Las personas consultadas por Listín Diario reconocieron el buen servicio y la preparación del personal, aunque insistieron en que una asistencia adecuada debe ir acompañada de condiciones hospitalarias dignas.
Ese contraste entre la valoración al recurso humano y la necesidad de “arreglar el hospital” deja abierta una alerta sobre el estado en que los usuarios han tenido que recibir atención mientras ahora se ejecuta el remozamiento. Scarlin Randiel, quien visita el centro desde hace aproximadamente un mes tras la amputación de un miembro inferior a su madre, de 38 años, por el efecto de una bacteria luego de una herida y un diagnóstico de diabetes, dijo que “aquí hay buenos médicos” y valoró que en el Gautier le detectaron anemia y le salvaron la vida. Aun así, consideró que hace falta “arreglar el hospital” y mantener el servicio.
La reacción de los pacientes respalda la mejora en marcha, pero también refuerza la necesidad de fiscalizar que la intervención se traduzca en condiciones estables y no solo en una respuesta tardía frente a carencias que impactan directamente a quienes dependen del sistema público de salud.
