SANTO DOMINGO. La República Dominicana alcanzó un consumo instantáneo de 4,330.80 megavatios (MW), tercer máximo histórico consecutivo en solo tres días y sexto en lo que va de julio, una racha que somete a presión la capacidad de respuesta del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y obliga a mirar más allá del discurso oficial para valorar el margen real con que opera el servicio.
El ministro de Energía y Minas, Joel Santos, explicó que el pico se produjo a las 9:03 de la noche del miércoles, en medio de temperaturas elevadas que impulsan el uso de climatización durante la noche. Aseguró que el sistema se mantiene estable y atribuyó ese comportamiento a un cambio estructural en el consumo, al tiempo que defendió que la infraestructura ha sido reforzada con nueva generación y una matriz más diversificada.
No obstante, los datos que el propio Santos presentó señalan el foco de escrutinio: aunque la capacidad instalada rebasa los 7,600 MW, la disponibilidad efectiva fluctúa y por la noche suele situarse entre 4,400 y 4,700 MW, justo cuando la demanda acaba de tocar 4,330.80 MW y cuando dejan de aportar cerca de 1,780 MW de generación solar. Ese contraste entre la capacidad anunciada y la energía realmente disponible deja abierta la discusión sobre cuán holgado está el sistema frente a nuevos picos y refuerza la necesidad de rendición de cuentas sobre la gestión eléctrica en un tema de impacto directo para la población.
