Autoridades y operadoras privadas efectuaron este sábado pruebas técnicas en una torre del ensanche Piantini, en el Distrito Nacional, donde el pasado jueves murieron una mujer y su hijo, en un caso que ahora queda marcado por la exigencia de aclarar con más precisión la hipótesis difundida al inicio.
Pese a que circula un informe del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) que atribuye las muertes a una intoxicación por monóxido de carbono, las pruebas realizadas en el edificio no habrían encontrado rastros de ese gas tóxico. Así lo explicó Diosmar Luna, técnico vinculado al mantenimiento de la planta eléctrica, quien consideró poco probable que Raisa Yulisa Serrano Mendoza, de 49 años, y Yadhir Nael Cornelio, de 24, fallecieran por inhalación de monóxido de carbono proveniente de áreas comunes o de los sistemas del edificio, tomando en cuenta la ubicación del apartamento donde se hospedaban.
Las víctimas estaban en un inmueble del cuarto piso, tres niveles por encima del lobby. Luna afirmó que, tras mantener la planta encendida durante 25 minutos, todas las mediciones arrojaron negativo, y añadió que el sistema de escape descarga hacia el lado opuesto de la calle. También descartó que un vehículo en el parqueo hubiera generado una concentración letal en la vivienda, al indicar que los parqueos son soterrados y están entre los niveles menos uno y menos tres. El propio técnico limitó su explicación a la planta eléctrica y a los vehículos, sin precisar si se evaluaron otros posibles focos de generación del gas, lo que mantiene bajo escrutinio el alcance de la investigación.
