En vísperas de la segunda vuelta presidencial de este domingo entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, el Gobierno de transición de Perú exhortó este sábado a la población a «respetar la voluntad popular expresada en las urnas» y a actuar «con responsabilidad y espíritu democrático», en un mensaje que vuelve a colocar la tensión institucional en el centro de la jornada.
La Presidencia del Consejo de Ministros afirmó que la unidad resulta esencial para construir un país con estabilidad y oportunidades. A la vez, el primer ministro, Luis Arroyo, señaló que la administración encabezada por el presidente interino José María Balcazar ratifica su compromiso con la democracia. Agregó, además, que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional del Perú fueron desplegadas en todo el país para resguardar centros de votación y material electoral, y que el Ejecutivo destinó recursos para el trabajo de los organismos electorales y de seguridad.
El mensaje oficial se da en un escenario atravesado por la inestabilidad política. Sánchez ya había dicho que aceptará los resultados y pidió a Fujimori y a Fuerza Popular hacer lo mismo, sin emitir «mensajes dubitativos». También advirtió que, si gana y su gestión es obstruida en el Parlamento, forzará la convocatoria a nuevas elecciones. En los últimos diez años, Perú ha tenido ocho presidentes en una sucesión de destituciones promovidas desde el Congreso, un antecedente que mantiene la exigencia de vigilancia y rendición de cuentas sobre el proceso y sus consecuencias institucionales.
