Monseñor Francisco Ozoria Acosta anunció que ya presentó su renuncia como arzobispo metropolitano de Santo Domingo, en cumplimiento del Código de Derecho Canónico, que establece ese paso al cumplir 75 años. En una eucaristía celebrada en la Catedral Primada de América, aclaró que la ceremonia no tenía como propósito marcar su salida del cargo, sino agradecer por su vida sacerdotal y por lo que, según dijo, Dios le permitió hacer en favor del crecimiento de la Iglesia.
«No estamos aquí para conmemorar mi renuncia, sino para agradecer a Dios por todo lo que permite», expresó Ozoria ante los feligreses. Añadió que entregó la renuncia el 10 de octubre, cuando cumplió 75 años, y explicó que, como emérito, seguirá desempeñándose como motivador vocacional. En su prédica repasó su ministerio, agradeció al papa Francisco por haberlo colocado en esa posición y afirmó: «Espero no haberlo decepcionado».
Con todo, la celebración dejó como dato institucional central que la principal arquidiócesis del país permanece a la espera de que el papa León XIV acepte formalmente la dimisión. El propio texto señala que, una vez ocurra, Mons. Carlos Tomás Morel Diplán dará el siguiente paso en la sucesión. Más allá del tono de gratitud de la ceremonia, la jornada confirmó el inicio de una transición en una estructura de peso público, en un momento en que toda conducción institucional relevante exige seguimiento, claridad y vigilancia ciudadana sobre sus procesos de relevo.
