El monorriel de Santo Domingo se convirtió en el principal destino de la inversión pública de 2026, al captar el 60 % del monto aprobado, de acuerdo con el Ministerio de Hacienda y Economía. De los RD$ 96,514 millones autorizados, RD$ 65,104 millones quedaron destinados al sector transporte, y solo en el primer trimestre la obra consumió más de la mitad de la inversión pública ejecutada por el Gobierno, por delante de otras infraestructuras en desarrollo.
Presentada en enero por el Poder Ejecutivo, la línea 1 prevé una inversión total de US$ 900 millones y un recorrido de 20 kilómetros para enlazar Santo Domingo Este con el Distrito Nacional. El proyecto contempla 11 kilómetros de viaducto y una proyección oficial de 18 minutos de viaje, frente a la hora que hoy toma ese trayecto. También se indicó que el Tesoro Francés financiará el 85 % de la inversión y que SYSTRA entregó estudios de factibilidad con una capacidad estimada de 30,000 pasajeros por hora.
Sin embargo, junto al despliegue de cifras y las promesas de descongestión, siguen abiertas las dudas sobre la ejecución, el financiamiento y el impacto urbano de la obra. Que el proyecto encabece con tanta amplitud la inversión pública eleva la presión sobre el Gobierno de Luis Abinader para explicar plazos, prioridades y resultados concretos de una apuesta que ya domina el presupuesto de infraestructura del año.
