Un tumor cerebral benigno no siempre equivale a un problema menor. El doctor Alejandro Torres Trejo, neuro oncólogo de Cleveland Clinic, advirtió que este tipo de lesiones también puede comprometer seriamente la salud cuando presiona tejido cerebral o altera funciones esenciales del cerebro, por lo que la detección temprana y la atención oportuna resultan decisivas.
Reconocer la enfermedad en sus fases iniciales abre la puerta a iniciar tratamiento antes de que el tumor crezca y afecte zonas críticas vinculadas con el movimiento, el lenguaje, la memoria o el comportamiento. Torres Trejo señaló como señales de alerta los dolores de cabeza persistentes, convulsiones, náuseas o vómitos, problemas de visión, dificultad para hablar o pensar, debilidad o entumecimiento, además de cambios en la personalidad o la conducta.
«Es importante no ignorar síntomas persistentes y consultar a tiempo. La detección temprana, junto con los avances médicos actuales, puede marcar una gran diferencia en el pronóstico y la calidad de vida», afirmó. Según explicó, existen más de 150 tipos de tumores cerebrales y su diagnóstico suele apoyarse en estudios de imagen como resonancia magnética y tomografía computarizada, además de evaluaciones neurológicas. La advertencia, difundida con motivo del Día Mundial de los Tumores Cerebrales, vuelve a situar el foco en una prioridad ciudadana: no restar importancia a síntomas que pueden tener consecuencias severas en la vida diaria.
