La tarde de este martes, un ventarrón volvió a poner en aprietos a comunidades de La Vega, donde la caída de árboles y el desprendimiento de hojas de zinc dejaron al descubierto el efecto inmediato de las condiciones climáticas sobre zonas habitadas. Burende y Cabirmota están entre los sectores afectados, en medio de un episodio de lluvias intensas y ráfagas de viento que generó inquietud entre los residentes.
En Cabirmota, comunitarios reportaron árboles derribados y techos de zinc arrancados mientras las lluvias se prolongaban por más de 40 minutos. A eso se añadió la crecida del río que cruza la comunidad, un elemento que elevó la preocupación de las familias por el riesgo de inundaciones y volvió a colocar la atención sobre la necesidad de vigilancia y una respuesta efectiva en áreas expuestas.
La situación también llegó a la carretera Jarabacoa-La Vega, donde un árbol cayó en el túnel y obligó a la intervención del Cuerpo de Bomberos para retirar el obstáculo y restablecer la seguridad. Con condiciones inestables en distintos puntos de la provincia, el episodio deja en evidencia la vulnerabilidad de los residentes y la urgencia de mantener la fiscalización sobre la capacidad de prevención y atención ante eventos que impactan de forma directa la vida cotidiana.
