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La ofensiva de Netanyahu contra Irán no logra el efecto esperado y complica su posición

junio 9, 2026 · Redactor
La ofensiva de Netanyahu contra Irán no logra el efecto esperado y complica su posición
Foto: acento.com.do

Después de décadas de advertencias sobre Irán; la operación no alcanzó el objetivo proclamado y deja al descubierto la dependencia israelí de Estados Unidos

La guerra con Irán, que Benjamín Netanyahu presentó como la culminación de una estrategia sostenida durante 30 años, acabó abriendo para Israel un escenario todavía más incierto. Pese a que el primer ministro israelí promovió un ataque a gran escala contra la República Islámica y lo coordinó con Estados Unidos, el balance descrito hasta ahora queda lejos de la promesa de neutralizar la amenaza iraní: el régimen sigue en pie, conserva capacidad para lanzar misiles contra Israel y Hezbolá continúa golpeando el norte del país y combatiendo a tropas israelíes en Líbano.

La distancia entre el discurso de fuerza y lo ocurrido sobre el terreno se amplía con la presión sobre la relación con Washington. Donald Trump, a quien Netanyahu habría convencido de que la guerra podía provocar un cambio de régimen en Irán, ahora intenta evitar una escalada mayor. La tensión quedó al descubierto cuando el presidente estadounidense dijo al Financial Times: «Yo tomo todas las decisiones. Netanyahu no toma las decisiones».

Netanyahu queda así atrapado entre dos costes políticos y estratégicos: detener los ataques y cargar con una imagen de debilidad ante Irán y la opinión pública israelí, o desafiar a Trump y poner en riesgo la alianza con EE. UU. El episodio vuelve a someter a examen una línea de seguridad apoyada casi por completo en la vía militar, mientras la realidad confirma que Israel sigue dependiendo en gran medida del armamento y de las defensas aéreas estadounidenses.