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La despoblación rural agrava el riesgo de grandes incendios en España y Portugal

julio 22, 2026 · Redactor
La despoblación rural agrava el riesgo de grandes incendios en España y Portugal
Foto: elnuevodiario.com.do

El estudio del Eixo Atlántico vincula despoblación; envejecimiento y abandono del territorio con mayor superficie quemada, en una señal de alarma sobre la gestión y la prevención

LISBOA.– La despoblación y el envejecimiento de las áreas rurales están aumentando la exposición de España y Portugal a los grandes incendios forestales, según un informe difundido este miércoles por el Eixo Atlántico. El documento apunta que la falta de relevo en actividades agrícolas, ganaderas y forestales ha dejado sin sostén tareas que ayudaban a conservar el territorio y a frenar la expansión del fuego.

El trabajo, elaborado por Juan Picos, profesor de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad de Vigo, sostiene que ese abandono impulsa la acumulación de biomasa, la expansión descontrolada de los matorrales y la continuidad del combustible vegetal. Esa combinación acaba favoreciendo incendios más extensos, más intensos y más difíciles de apagar. La investigación, basada en datos de España, Portugal y Francia entre 2016 y el primer cuatrimestre de 2026, concluye que la despoblación es el indicador socioterritorial con la relación más consistente con la superficie quemada, mientras que el envejecimiento eleva la vulnerabilidad en buena parte de los territorios analizados, sobre todo en España y Portugal.

El autor aclara, no obstante, que se trata de un estudio estadístico y exploratorio y que las correlaciones por sí solas no demuestran una relación directa de causa y efecto. Aun así, los datos refuerzan la alerta institucional sobre el coste de dejar deteriorarse el mundo rural. Solo en España se registraron incendios forestales en 2,129 municipios durante el periodo analizado, según datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), con un promedio de 8.24 % de la superficie afectada por el fuego. El informe añade que entre 2021 y el primer cuatrimestre de 2026 se produjo un aumento significativo de la superficie quemada frente al periodo anterior, un contraste que vuelve a situar en primer plano la necesidad de vigilancia, prevención y rendición de cuentas ante un problema que golpea de lleno a los territorios más frágiles.