La Corte Suprema de Justicia de Colombia confirmó en última instancia la condena a 28 años de prisión contra Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe, al concluir que fue el jefe de la estructura paramilitar Los 12 apóstoles. El tribunal lo declaró responsable de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado, dentro de un caso ligado al asesinato de Camilo Barrientos, conductor de un bus que fue atacado por sicarios en un pueblo de Antioquia después de ser señalado falsamente de colaborar con la guerrilla.
El fallo, de 605 páginas, pone fin a un proceso que se remonta a 1995 y vuelve a poner bajo la lupa institucional la actuación de redes armadas que, según la justicia, operaron en los años noventa en connivencia con agentes del Estado. Según el expediente, Los 12 apóstoles fue creada en 1992 por ganaderos, empresarios, policías e incluso un sacerdote, y llevó a cabo un plan sistemático de exterminio contra personas consideradas indeseables en municipios del norte antioqueño.
Si bien el expresidente calificó el caso como un “tema devastador para mi familia” y la defensa sostuvo que la condena es injusta, la ratificación de la Corte Suprema fortalece el peso de una sentencia que expone el impacto humano de la violencia paramilitar y la necesidad de vigilar cualquier entramado que combine poder, armas y respaldo estatal.
