El respaldo del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep) a las gestiones del Gobierno ante el señalamiento de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) no borra lo esencial: la República Dominicana quedó incluida en una investigación internacional sobre prácticas laborales en las cadenas de suministro, un escenario que vuelve a exigir vigilancia y explicaciones oficiales.
El gremio empresarial sostuvo que el anuncio del USTR no es una acción exclusiva contra el país, sino parte de un proceso más amplio que abarca a más de 60 naciones, y afirmó que no se trata de una acusación directa contra la República Dominicana. Pese a ello, el caso deja abierto un frente de revisión externa sobre un asunto sensible para la imagen institucional y comercial del país.
Conep también valoró que el Gobierno, como interlocutor ante las autoridades estadounidenses, haya mantenido un diálogo activo y continuo en coordinación con los sectores productivos, y reiteró su disposición de colaborar con información y acompañamiento. En su posición, la entidad insistió en que la República Dominicana ha demostrado durante años compromiso con los derechos laborales y con los estándares del comercio internacional, mientras el proceso obliga a dar seguimiento a la respuesta oficial y a sus resultados.
